“¿DONDE ESTA ELISA?: LA INOCENCIA DE LA JUVENTUD”
La serie nocturna “¿Donde está Elisa?”, escrita por el guionista Pablo Illanes y trasmitida por Canal Nacional, ha puesto en juego un tema social importante: el de la juventud actual.
![]()
En esta serie se muestra la amplia brecha que existe entre los padres y los hijos. Los adolescentes de hoy viven en un mundo nuevo y muchos padres, al igual que el de Elisa, no conocen a sus hijos. De hecho, Raimundo Domínguez siempre habla de lo buena e inocente que es.
El tema principal que trata esta serie es la seducción y el amorío que existe entre una adolescente, menor de edad (Elisa) y un adulto (Bruno, su tío directo) quien termina secuestrándola.
![]()
Lo polémico de la serie es que no solamente es él quien realiza el secuestro, si no que es Elisa quien hace la propuesta y, al parecer, lo organiza. Con este gesto deja de ser inocente, víctima y se transforma en protagonista de la situación.
¿Son inocentes los niños?
Freud, en su tiempo (1856-1939) llegó a la conclusión de que existía sexualidad en los niños. Esta afirmación causó impacto en la sociedad de la época, produciendo fuertes resistencias contra el psicoanálisis. Sin embargo, al pasar el tiempo esta situación se ha hecho más evidente.
Elisa no es un ejemplo directo de esta afirmación, ya que no es niña. Es una adolescente y, como tal, pertenece a un grupo al que se le adjudica una sexualidad que debe ser controlada. Lo que no es pensable es que exista, en ella, una intención, una seducción activa, una voluntad.
Otro tema importante que se ha dado en los jóvenes de hoy es el de la delincuencia, ya que la cantidad de delitos realizados por menores de edad ha ido en aumento. ![]()
Es tanto así, que se ha cuestionado la categoría llamada “de discernimiento“, la cual ”implica dilucidar si el infractor tiene conciencia de haber transgredido la ley y si distingue entre el bien y el mal”. Esta situación ha producido la extensión de la responsabilidad de los infractores: ahora no es desde los 16 años, sino que desde los 14. Este cambio supone que existe una mayor conciencia de los actos a una edad menor.
Frente a estos dos fenómenos: la seducción de una adolescente y la disminución de la edad de discernimiento en los jóvenes, hay que plantearse si efectivamente algo se está modificando en la actualidad y cuáles serían los factores que producirían estos cambios.
Así como Freud afirma que los niños tienen sexualidad, también manifiesta que la agresividad es parte esencial del ser humano. La cultura es la encargada de “moldear” estos aspectos, de encausarlos, aún cuando siempre existe algo que se escapa.
Esto significa que la sexualidad y la agresividad han existido en todos los tiempos y que su forma de expresión va encontrando variantes, dependiendo del momento histórico que se vive. Lo particular de la sociedad actual es que los adultos se encuentran impactados con la actitud de los jóvenes, lo que daría cuenta de un cambio radical entre una generación y otra.
¿Por qué se producen estos cambios?
Una forma de transmisión cultural es a través de las instituciones: la familia, el colegio, la religión. Una novedad de estos últimos treinta años y que se ha transformado en una nueva institución, son los medios de comunicación. Estos han llegado a ser una fuente importante de trasmisión de valores y conductas, que tienen gran poder sobre las personas y que han tomado más fuerza que las instituciones tradicionales. La televisión, el cine, internet entregan más contenido y con mayor rapidez que un padre, un profesor o un cura.
Si consideramos a los medios de comunicación como una fuente de transmisión cultural habría que revisar lo que están enseñando y cómo están encausando aquellas energías constituyentes del ser humano.
En las generaciones anteriores también existían fuerzas sexuales y agresivas, pero la cultura las conducía de otra manera. Si antes la gente se espantaba o sonrojaba al ver una escena romántica o erótica, ahora se muestran las mil y una maneras de tener sexo. Antes había un secreto que descubrir, ahora solo hay que imitar.
Con la agresividad sucede lo mismo: antes se veían películas del lejano oeste donde se pegaba un golpe en la cara o se mataba al “malo”. Ahora es posible ver la diversidad de armas que existen, las numerosas maneras de matar y, además, terminar con la vida de otro se transforma en algo posible. No es solo al “malo” a quien se elimina, sino que a cualquiera que se atraviese y “moleste” en el camino.
Estos ejemplos van produciendo nuevos registros en los jóvenes que influyen en su manera de ser, de hecho hay investigaciones que sugieren que los niños que ven programas violentos en la tele tienen más probabilidades de mostrar un comportamiento agresivo. Al mismo tiempo, han surgido conflictos y patologías nuevas que aún no se sabe cómo enfrentar: drogas, trastornos alimenticios, cortes en el cuerpo. A la vez, surgen también nuevos temas de interés: la ecología, la globalización (y la amplitud mental que implica), la igualdad de género, la libertad y autenticidad.
“Estamos en un mundo extraño…” (cap 78), dice el Comisario Rivas a Francisca cuando la va a visitar a la capilla por la muerte de su hija. Si bien muchas personas tienen esta sensación, aún no es posible predecir las consecuencias de estos cambios. Son los jóvenes como Elisa quienes, en el futuro, tendrán la palabra.