Categorias

TRANSFERENCIA E HISTERIA: III.- “La Histeria en Freud. Estudios sobre la Histeria”

“Lo que se convierte en DOLOR FISICO es algo que podría haber sido DOLOR PSIQUICO”

Viene de: “TRANSFERENCIA E HISTERIA. La Histeria en Freud. Segunda Parte

Los “Estudios sobre la Histeria”, escritos en 1895, se inician con la “Comunicación Preliminar”,  realizada por Breuer y Freud en 1893, cuyo texto llaman: “El Mecanismo Psíquico de los Fenómenos Histéricos”. Exponen algunos casos clínicos que, a juicio de Freud, no son los más representativos, ya que por motivos del “secreto profesional” no puede publicar casos más instructivos que conciernen a la importancia etiológica de las condiciones sexuales y matrimoniales. Estos casos demostrarían el papel cardinal de la sexualidad como fuente de traumas psíquicos, motivo de la “defensa” y de la represión de ideas fuera de la conciencia en la Histeria. Dice Freud: “Simplemente hemos tenido que excluir de esta publicación las observaciones más crudamente sexuales”.

En el primer capítulo se busca investigar la motivación de los diversos síntomas y formas de la Histeria: aquel proceso que hace surgir, por primera vez, el fenómeno tratado. Como generalmente existen dificultades, para despertar los recuerdos se hace necesaria la hipnosis.

En estas investigaciones comprueban el valor determinante del factor accidental, la conexión casual,  en la patología de la histeria: relación síntoma-trauma es similar a lo que se presenta en neurosis traumática. En general, esta causa se encuentra en sucesos de infancia. Ej: afecto doloroso durante la comida produce malestar y vómitos que perduran en el tiempo (vómitos histéricos). En otros casos esta conexión no es tan evidente, aún cuando existe una relación simbólica similar a la de los sueños. Por último, hay casos donde no existe una determinación evidente, por lo que no existiría analogía con la neurosis traumática.

En la neurosis traumática la causa no es la lesión corporal, sino el sobresalto, el trauma psíquico: miedo, angustia, vergüenza o dolor. La importancia traumática depende de la sensibilidad del sujeto. En la Histeria, existen varios traumas parciales que, por acumulación, exteriorizan un efecto traumático. La conexión de éstos constituye fragmentos de un mismo historial patológico. En otros casos existen circunstancias que coinciden con el suceso y adquieren categoría de traumas: “el trauma psíquico, o su recuerdo, actúa a modo de un cuerpo extraño, que continúa ejerciendo sobre el organismo una acción eficaz y presente, por mucho tiempo que haya transcurrido desde su penetración en él”. Como el elemento causal puede actuar después de varios años, a través de una cadena de elementos causales intermedios, se podría decir que el histérico padecería principalmente de reminiscencias.

Es relevante considerar la relación existente entre el recuerdo del proceso provocador y el afecto concomitante en los síntomas histéricos, ya que en el análisis es este último lo importante: el recuerdo desprovisto de afecto carece de eficacia. Es por eso que se alude al concepto de “status nascendi”, que significa que el proceso psíquico primitivo ha de ser repetido lo más vivamente posible.

En el segundo capítulo Freud se pregunta ¿Cómo estos recuerdos no sucumben al desgaste? Plantea que la debilitación o la pérdida de afecto de un recuerdo depende de diversos factores y el principal es que el sujeto reaccione enérgicamente al suceso estimulante. Esta reacción se refiere a reflejos, que pueden ser voluntarios o involuntarios, que descargan los afectos. Si la reacción es intensa desaparece parte de los afectos, si se reprimen queda el afecto ligado al recuerdo. El afecto puede ser descargado por reacción, sin embargo, también la palabra puede ayudar (ej, lamentación, confesión de un secreto). Otra forma de descarga es por funciones de asociación. El olvido es una debilitación de las impresiones que desgasta las representaciones carentes de eficacia afectiva.

Los recuerdos que causan los fenómenos histéricos se conservan por largo tiempo aún cuando la persona no disponga de éstos. Estos recuerdos corresponden a traumas que no han sido suficientemente “descargados por reacción”. Esto sucede por: 1) la naturaleza del trauma impide una reacción: por circunstancias sociales o porque se reprimen del pensamiento, se inhiben o suprimen (la persona quiere olvidar). 2) por estados psíquicos que han coincidido con los sucesos correspondientes (ej. representaciones sin importancia que se conservan por surgir en afectos paralizantes o en estados psíquicos anormales).   Ambas condiciones pueden coincidir.

“Podemos decir que las representaciones devenidas patógenas se conservan tan frescas y plenas de afecto porque les está negado el desgaste normal mediante la descarga por reacción o la reproducción de estados de asociación no cohibida”

En el capítulo 3, Freud se refiere a los estados anormales de conciencia como condición para que los traumas psíquicos produzcan síntomas histéricos. El recuerdo del trauma no aparece en la memoria del sujeto cuando se encuentra en un estado normal. Solo aparece al ser hipnotizado. “Double consciencie” y “estados hipnoides” (estados anormales de conciencia) son los fenómenos fundamentales de esta neurosis: base y condición de la histeria.

Los diversos estados hipnoides coinciden con la hipnosis en que emergen intensas representaciones, que se encuentran excluidas del comercio asociativo con el resto contenido de la conciencia. Cuando estos estados existen antes de que aparezca la enfermedad, constituyen el terreno en el que el afecto instala el recuerdo patógeno y sus fenómenos somáticos (Predisposición a la Histeria). Sin embargo, también puede existir un trauma o una represión que produzca una disociación de grupos de representaciones (Histeria Adquirida). Entre ambas existen variaciones según la facilidad de disociación del sujeto y la magnitud afectiva del trauma.

“¿La Histeria es una Psicosis?”. En la histeria se encuentran personas inteligentes, con fuerza de voluntad, carácter enérgico y sutil juicio crítico, características que se encuentran en el pensamiento despierto del individuo, el cual se enajena en los estados hipnoides (similar al fenómeno onírico). La diferencia con los sueños es que los productos de estos estados se extienden a la vida despierta como fenómenos histéricos.

En el cuarto capítulo, Freud distingue los ataques histéricos de los síntomas histéricos duraderos. Remite a Charcot para hablar del “gran” ataque, que mostraría cuatro fases. El ataque puede variar faltando alguna fase, su aparición aislada o su mayor o menor duración.

Los ataques siguen el mismo mecanismo que los síntomas duraderos. Sin embargo éstos corresponden a una extensión del segundo estado de conciencia a la inervación somática, regida en otro momento por la conciencia normal. El ataque da testimonio de una organización superior del segundo estado de conciencia, donde éste se apodera de toda la existencia (Histeria Aguda). Si el ataque es repetido y contiene un recuerdo, se trata del retorno de tal momento. El ataque y la vida normal caminan en paralelo, sin influirse entre sí. El ataque surge espontáneamente como suelen surgir los recuerdos en un sujeto normal. Entonces, existiría una analogía sueños-estados hipnoides; recuerdos-ataques histéricos.

Continúa en “TRANSFERENCIA E HISTERIA: IV.- Casos Clínicos en Freud

*En el prólogo a la 2ª edición de 1908 Freud dice: “…a quien se interese por la evolución que condujo de la catarsis al psicoanálisis, no podría darle mejor consejo que el de comenzar con los Estudios sobre la Histeria, recorriendo así el mismo camino que yo hube de seguir”*

4 Comments...

[...] Continuará en “TRANSFERENCIA E HISTERIA: III.- La Histeria en Freud. “Estudios sobre la Histeria&#8221… [...]

[...] Viene de “TRANSFERENCIA E HISTERIA: III.- La Histeria en Freud. Estudios sobre la Histeria” [...]

Fernanda

04/06/2010 @ 12:44 am

Gracias Ximena por tu sintesis, la verdad que me cuesta entender los textos directos de Freud y lo tuyo me ayuda.

charlotte

07/06/2010 @ 6:45 pm

graciassss te pasate tengo un trabajo de sicologia y no entiendo nada … gracias por explicarlo

Deje su comentario

Ultimas entradas

Usuarios

Enlaces


XIMENA ARRAU, Psicóloga
Teléfono: 9-864 7475 Dirección: Luis Tayer Ojeda #0191 Of 402 Providencia Mail: xarrau@psiconocimiento.cl